
Anoche, como muchas veces, soñe contigo. Estabas ahi como siempre, tan natural como siempre, en la casa de siempre y con la gente de siempre. Hace tiempo ya, note que aquel lugar será nuestro eterno punto de encuentro, cada vez que me veo ahi, se que mas temprano que tarde te encontraré en uno de sus rincones que tu y yo tanto conocimos y disfrutamos en eternas tardes soleadas. Que singular metodo tiene la mente para aliviar la nostalgia. Me regresa a los lugares, olores, colores y sentimientos que extraño y que por cobardia o fortaleza he aprendido a dejar de lado para poder seguir caminando, para que no los extrañe tanto, para que no llegue a notar la inmensa falta que me hacen, para anestesiar al cuerpo y la mente y asi no darme cuenta que ando por la vida con un trozo menos de mi.
